Gracias por haberme hecho esta persona que soy ahora. Por haberme hecho más segura, más inteligente, más sensible... Menos inocente. Gracias por haberme enseñado que los cuentos de amor de princesas y príncipes son solo eso, cuentos. Me enseñaste que en la vida hay personas buenas, pero también personas malas que se disfrazan de buenas.
En fin, gracias por tantas mentiras. Aprendí a ya no enamorarme de palabras sino de hechos.
Ahora sé que yo hice todo lo que estaba a mi alcance por buscar lo mejor para todos y creo que lo logré. Me di cuenta de lo mucho que me desvalorizaba y lo mucho que me desvalorizaron..
Me di cuenta de que crei en una ilusión, una mentira, un cuento, una máscara. Pero no te culpo por eso, al contrario, te agradezco porque la desilusión me genera más ganas de amar a otra persona.